viernes, 11 de mayo de 2018

la distancia de un segundo


en un lugar público
los muslos impúdicos guardan
sus palmas sudorosas
se recoge uno dos tres mechones
y las líneas forman una vorágine
que le recuerda a los remolinos de las nubes
que vio un día de la infancia
que fue como cualquier otro

se cruzan sus ojos
con una anciana
ajada arrugada
como el interior de un pañuelo
que tiene cara de un pescado ciego
que le recuerda que la verdad
un día hará agujeros en su pecho
y en los edificios que suceden dibujados con carboncillo

enlazas tus dedos con los suyos
y todo es brillante
recién iluminado por una estrella neonata
que exhala como si temblara
este segundo os recuerda
a algo que se pliega dentro de una concha
que recogeréis una mañana nublada
y que nunca devolverá la voz del océano

martes, 27 de marzo de 2018

la imperiosa necesidad de ser

un órgano que monologa sobre la soledad de los objetos
que no creen en su propia muerte
son solamente abstracciones
el carrousel que aparece cuando una cierra los ojos
nunca se puede trasladar a ninguna otra parte
siempre aparece deforme, incompleto
como un niño recién nacido
"¿por qué no duermes?"

los violines no se oyen dentro de la cabeza
están en otra parte
"¿has reunido tú a los músicos?"
"¿es que no van a parar?"
puedo contestar, pero en otras voces
por eso, como poseída por la sombra
hundo las uñas en la tierra
la tierra venial, infecta, pero compasiva
al abandono de los cuerpos

"¿es que no puedes dejar de romperlo todo?"

el naufragio nunca llega al puerto
se llevó los derrelincos
se llevó todo lo que había dentro
si lo intento lo suficiente
casi no recuerdo cómo se llevaba el dedo a los labios
y me pedía que no volviera

volver no se trata de regresar
se trata de pedir perdón

el órgano calla
es un animal feral que sí duerme
cuando despierte no hablará
sólo le quedará la destrucción

"¿puedes quedarte un poco más?"

domingo, 4 de febrero de 2018

espero que te mejores



tan obcecados estáis los señores con haceros señores que no os hace falta ver a la mujer en ninguna parte

y así estamos nosotras, condenadas a constuirnos en relación a los señores, mírame, tócame, ámame, poséeme, haz que exista

nosotras que os hicimos, que os parimos, que os criamos, que os dimos nuestra alma, malditas para siempre a morir sin sentido

y morimos todos los días en todas partes a todas horas de todas las formas por vosotros, por vuestra culpa

¿la culpa? ¿qué sabéis de la culpa? andáis incólumes bajo el sol, porque la culpa es nuestra

no sembráis la culpa, pero sí queréis el perdón y os perdonamos, a generosidad no podréis ganarnos
nosotras, la mitad del planeta, viviendo en las sombras, con veneno en la boca, cegadas también por vuestro implacable empeño en ser más hombres

habláis de nobleza, de libertad, todo lo importante es vuestro, nosotras aspiramos a lo mismo, sólo que también tenemos que reclamar el derecho a seguir viviendo

tenemos que daros las gracias, por granjearnos el paso en vuestros espacios, por respirar vuestro aire, por querer esta tierra como si no fuese nuestra

os empeñáis en veros como nuestro enemigo, no lo sois, os hemos estrechado entre los brazos, a veces, os hemos querido

sin enemigo no hay guerra, nosotras no somos como vosotros, no nos interesa la sangre ajena, no queremos nada vuestro (la propiedad también la inventasteis vosotros)

sólo quiero ser más humana en la luz y no en la sombra en la que me permitís tumbarme si no hago ruido, si apenas respiro