martes, 27 de marzo de 2018

la imperiosa necesidad de ser

un órgano que monologa sobre la soledad de los objetos
que no creen en su propia muerte
son solamente abstracciones
el carrousel que aparece cuando una cierra los ojos
nunca se puede trasladar a ninguna otra parte
siempre aparece deforme, incompleto
como un niño recién nacido
"¿por qué no duermes?"

los violines no se oyen dentro de la cabeza
están en otra parte
"¿has reunido tú a los músicos?"
"¿es que no van a parar?"
puedo contestar, pero en otras voces
por eso, como poseída por la sombra
hundo las uñas en la tierra
la tierra venial, infecta, pero compasiva
al abandono de los cuerpos

"¿es que no puedes dejar de romperlo todo?"

el naufragio nunca llega al puerto
se llevó los derrelincos
se llevó todo lo que había dentro
si lo intento lo suficiente
casi no recuerdo cómo se llevaba el dedo a los labios
y me pedía que no volviera

volver no se trata de regresar
se trata de pedir perdón

el órgano calla
es un animal feral que sí duerme
cuando despierte no hablará
sólo le quedará la destrucción

"¿puedes quedarte un poco más?"

domingo, 4 de febrero de 2018

espero que te mejores



tan obcecados estáis los señores con haceros señores que no os hace falta ver a la mujer en ninguna parte

y así estamos nosotras, condenadas a constuirnos en relación a los señores, mírame, tócame, ámame, poséeme, haz que exista

nosotras que os hicimos, que os parimos, que os criamos, que os dimos nuestra alma, malditas para siempre a morir sin sentido

y morimos todos los días en todas partes a todas horas de todas las formas por vosotros, por vuestra culpa

¿la culpa? ¿qué sabéis de la culpa? andáis incólumes bajo el sol, porque la culpa es nuestra

no sembráis la culpa, pero sí queréis el perdón y os perdonamos, a generosidad no podréis ganarnos
nosotras, la mitad del planeta, viviendo en las sombras, con veneno en la boca, cegadas también por vuestro implacable empeño en ser más hombres

habláis de nobleza, de libertad, todo lo importante es vuestro, nosotras aspiramos a lo mismo, sólo que también tenemos que reclamar el derecho a seguir viviendo

tenemos que daros las gracias, por granjearnos el paso en vuestros espacios, por respirar vuestro aire, por querer esta tierra como si no fuese nuestra

os empeñáis en veros como nuestro enemigo, no lo sois, os hemos estrechado entre los brazos, a veces, os hemos querido

sin enemigo no hay guerra, nosotras no somos como vosotros, no nos interesa la sangre ajena, no queremos nada vuestro (la propiedad también la inventasteis vosotros)

sólo quiero ser más humana en la luz y no en la sombra en la que me permitís tumbarme si no hago ruido, si apenas respiro

domingo, 7 de enero de 2018

la dialéctica de las cosas

siempre hay alguien que no cree en el movimiento
por eso tiene que encontrar sus coordenadas
en muebles a punto de romperse
o en fregaderos de agua anaranjada

así, abandonar una estancia es fácil
sólo no hay que hacer ruido
no hay que pesar nada
hay que imaginarse ocupando el espacio de una pluma

hoy, este invierno
tiene los techos más altos
para que quepan todas las sombras
que ya no me hablan

su boca es una antena parabólica
que sólo capta la señal de otros sistemas galácticos
el ruido estático puede iluminar el salón
pero no recordarme dónde está la luna

intento pedirle una última canción a la jauría de perros
que duermen en los estancos
es el alquitrán, es el alquitrán, me dicen
que no da cáncer, sólo mata la música

ha llamado mamá para recordarme el carnaval de esta noche
desfilan todos los rostros de los que no sabes cómo despedirte
se moverán ahora más despacio para que les veas
y luego se quedarán a dormir en el techo